lunes, 1 de octubre de 2018







CÓDIGOS SAGRADOS.


Los Códigos Sagrados son un recurso de emergencia que La Divinidad ha dejado reservados para los momentos más difíciles que toquen atravesar. Responden a una matemática de otra dimensión, y, básicamente, son números que mueven determinadas energías.

Al recitar un Código, la energía del que lo está usando se funde con la del Ser de Luz al que se está invocando, lo que trae como consecuencia la manifestación, es decir, la concesión de aquello que se pide.
Si quieres los Códigos Sagrados numéricos en tu vida, debes entender que se trata de un recurso en el que hay que confiar, con el alma entera. Estos códigos pertenecen al Reino del Corazón, y sólo funcionan para aquellos que vibran en esa secuencia. 
Para que no te resulte difícil, puedes usar un collar con 45 cuentas, o incluso un cordel con 45 nudos (que cumple una función idéntica al rosario cristiano, por ejemplo). Recita el Código Sagrado sosteniendo la primera cuenta, y pasa a la segunda cuando lo repitas por segunda vez. Puedes decir el código mentalmente o usando la voz. Lo importante es que sientas la vibración que ese número genera en tu alma (al principio, puede ser más fácil si lo dices en voz alta). 

Puedes recitar el número como más cómodo te resulte. Por ejemplo, el número 123 se puede decir de una vez (ciento veintitrés), número a número (uno, dos, tres), o, si es un número más largo, se puede recitar de dos en dos o de tres en tres. Lo importante es que surja del alma.

Luego de recitar los Códigos Sagrados, es importante agradecer a La Divinidad por habernos permitido vibrar en esa frecuencia. 
La misteriosa matemática de otras dimensiones, eso son los códigos sagrados. Se trata de simples combinaciones numéricas que le fueron revelados a nuestra humanidad para que tendiéramos puentes directos con los seres de luz que nos guían y protegen.
A través de esta herramienta, seremos capaces de abrir un portal hacia el planeta de la misericordia: Oasisbeth. Aunque es un proceso que resultará invisible para nosotros, estaremos conectando con Dios y nos deleitaremos con todos los milagros que son propiciados desde allí.
Al invocar los códigos sagrados, nuestra energía se funde con la de los maestros que estemos llamando según sea el caso. Si logramos conectarnos con esa fuente superior, ocurrirán procesos maravillosos de sanación para nuestra alma según sea nuestro propósito.
Se cree que la gran divinidad ha guardado con recelo los códigos sagrados hasta que sea realmente necesaria su divulgación. Lo único que puede generar su manifestación es una situación de “emergencia” en la que sea imperioso salvar almas durante tiempos de oscuridad.
Esto ha generado que muchos crean que el mundo está en un grave proceso de involución. Sin embargo, herramientas como los códigos sagrados abren puertas a la esperanza y a la propagación de luz en nuestro planeta tierra. Con ellos también seremos capaces de acelerar nuestro crecimiento espiritual. Los códigos sagrados son una herramienta esencial para conectarte con tu Divinidad y hacer que tu vida evolucione en: Salud, Prosperidad,  Abundancia, Amor y todo aquello que  quieres para tu vida para un progreso espiritual y económico. Los códigos sagrados son una herramienta para desarrollar tu visión espiritual para ti y los tuyos, se pueden aplicar con los Ángeles y es una potencia poderosa para tu evolución espiritual y tu crecimiento personal, mejora tu calidad de vida y sobre todo abre un caudal de Amor Incondicional.

MONICA ZERPA. ELANGELUS.










miércoles, 26 de septiembre de 2018

NUESTROS DEMONIOS INTERNOS.

       




   
                       NUESTROS DEMONIOS INTERNOS.


Todos los seres humanos tenemos internamente esos demonios internos que coexisten con nosotros día a día, son los primeros bloqueos e interferencia en nuestras vidas, no hay que buscar excusas que vienen del mundo exterior, lo que pasa es que se unen a esos demonios internos que ya están en el mundo y la combinación es desastrosa para el vivir.
Todos tenemos nuestros demonios internos. Son esos satanasillos que se paran en el hombro, nos hablan al oído y nos empujan a hacer cosas absurdas, insensatas o de plano estúpidas. A unos les da por beber como cosacos y luego arremeter contra su prójimo; a otros, por darle rienda suelta a pasiones que terminan en divorcio, cárcel, abandono o donde Sea; otros más le van a la América y hay quienes, soberbios, insisten en negar la realidad y ver presidentes espurios por todos lados. La cuestión es que cada quién carga con sus niveles de autodestrucción y cada cuál trata de manejarlos; mal que bien; a veces, siempre o nunca. El cómo le va a cierta gente, la experiencia vital individual de buena parte de nosotros, tiene precisamente que ver con ese manejo. Lo importante es reconocer que nuestros demonios internos viven con nosotros y son nuestros enemigos número uno; no nos avanzar, progresar y sobre todo ser feliz que es la condición perfecta del hombre.
Los demonios personales son reales porque nos implican realmente. Nos atrapan en medio de experiencias intensas, de sentimientos intensos y de reacciones intensas. Dado que poseemos la capacidad de recordar, podemos reproducir acontecimientos del pasado recurriendo a una amplia gama de experiencias sensoriales. De hecho, podemos volver a tener una experiencia aterradora. Dado que poseemos la capacidad de imaginación, también podemos hacer lo mismo anticipándonos a un hecho, sin importar que en la realidad se cumpla o no. De modo que es posible repetir los malos momentos o imaginar los del futuro sin que jamás sucedan en la realidad.
Ya sean reales o imaginarios, del pasado, del presente o del futuro, internos o externos, tus demonios personales pueden atraparte. En ese sentido, todos los demonios son reales, porque sus efectos también lo son. El núcleo es el miedo, a veces miedo de la cosa, a veces miedo del propio miedo. Y cuando tenemos miedo, nos sentimos impotentes, carentes de recursos y completamente paralizados. Como si algo absorbiera nuestro poder personal y lo situase en el marco aquello que tememos. La cultura china es la primera en tratar ese tema, de hecho sostienen que los demonios internos son tan aterradores que tu nivel espiritual se ve afectado notablemente porque atraen a tu vida miedo, depresión, ansiedad y son los bloqueos que no te dejan avanzar espiritualmente, emocionalmente y económicamente porque son elementos que te aprisionan en una vida oscura que te pueden llevar a cometer hasta  al suicidio, muchas celebridades se han quitado la vida porque no pudieron manejar sus demonios y estos lo llevan a desenlace fatales, dejando tristezas  en sus seres queridos y hay una transferencia y siguen viviendo a quien dejaron en la tierra. ¿Cómo hacer para vencerlos? Pues soy partidaria de las terapias aunque muchas personas son escépticas a estas terapias, las constelaciones familiares, porque a veces esos demonios son heredados  y su raíz están en la familia, la angelología, y alternarlas con esencias florales, como las flores de Bach y las flores del mediterráneo que actúan directamente en el alma, si sientes que tus demonios internos te están perturbando y llevando tu vida a la oscuridad busca ayuda con cualquiera terapia ante mencionada aquí te dejo un ritual con mi Bien Amado Arcángel Miguel.
                                              RITUAL.
Necesitas una vela azul, amarilla y rosada, incienso de limón. Un lugar tranquilo, armonioso, limpio físicamente y se quieres agregar flores se vale. Para comenzar colocas las tres velas en triángulo, la enciendes y dices la siguiente invocación:
  En el nombre de mi Bien Amado Arcángel Miguel, en el nombre del Yo Soy y en el nombre del maestro Jesús y de la energía Cristica en mi _______________(nombre)y en mi corazón hago un llamado a todos los Maestros y Maestras Ascendidas del tribunal karmatico para que eliminen de mi vida todo tipo de demonios, emociones, sentimientos de baja frecuencia que estén instalados en mis cuerpos energéticos que pertenezcan a otra vida, sean liberados armoniosamente con la Energía más elevada del Amor Incondicional del Padre y que sean liberadas aquí y ahora de todos mis cuerpos. Y pueda vivir en paz con conmigo mismo y mi entorno. Amen
Puedes hacerlo por 40 días seguidos.
Monica Zerpa. Elangelus.